HISTORIA DE CLEOPATRA: MI GATITA.

TRATADO EXISTENCIAL: 22 de Febrero del 2016.

Mi gata nació aqui en el Priorato hacia el 2007
su madre vino, buscando un sitio pacífico y seguro para parir.
Tuvo cinco crías. Cuatro regalamos a gente que parecia buena y esta se quedó.
La madre empezó a cazar ratas y las traía a comérselas dentro de la casa.
Amanecía y había una mitad de rata en la cocina, en la sala.Por eso cuando sus crías tuvieron dos meses la regalamos a un amigo dueño de una finca.
Cuando le tocó parir yo caí postrado con una enfermedad: mala circulación.
Mi problema hizo crisis con dolores musculares horribles en todo el cuerpo: mi homeópata me ha prohibido comer cebolla, que tiene un alto poder coagulante.
Moverme, en la cama, me producía un dolor de calibre 45.
Pusimos un cajón de la cómoda con base de periódicos y lo colocamos frente a mi cama para poder proteger las crías que los gatos acechan para comerse.
Armado de un chisguete que expulsaba a cinco metros un no mortal ni venenoso pero si aterrorizante líquido para los gatos permaneci esos dias de guardia, protegiendo a las crias indefensas. Los gatos rondaban cuando la madre- -contadas veces- se ausentaba instantes.La mayor parte del tiempo se la pasaba acostada olímpicamente en la puerta del dormitorio.
Alguna vez estaba dándoles de lactar cuando entró un gato
Yo me habia quedado dormido
Y me despierta una feroz pelea entre mi gata que luchaba por defender a sus crías y el gato agresor que quería llevarse uno para comérselo
Usé mi chisguete de inmediato y el gato feroz huyó
La gata madre gemía con una ternura infinita cuando entraba a acostarse en el cajón para darles de lactar
Los gatitos crecieron y los regalamos. Uno a un psicólogo famoso de la TV.
Esta se quedó aqui. Se llama oficialmente Cleopatra pero entiende todo por “michu”.
Al año quedó en cinta.Yo estaba desayunando cuando la vi que empezó a parir. Pujaba, evidentemente le dolía, y el fruto de su vientre no salía. Había un pedazo de él colgado ahi. Ella me pidió ayuda: se hacen entender. Con un guante quise agarrarlo para jalarlo pero era imposible, se resbalaba.Y ella sufría y pujaba en vano. Su hijo estaba muerto y no salía. Y me miraba,suplicante.
Agarré un playo y logré agarrarle de su oreja. Halé de golpe y la gatita pegó un grito, pero el crío salió. Ella lo olfateó y no lo limpió con su lengua. Sabia que estaba muerto.
Seis horas después entró en labor con el otro hijo. Pujaba y gemía detrás de la refrigeradora,en vano. Apenas salía la cabeza, apenas. El hijo de sus entrañas estaba muerto. Lo halé de la misma forma y lo extrajé de un tirón mío y de un tremendo grito de ella. Lo pusimos en una funda y lo botamos a la basura.
Tenía un problema orgánico la gatita.Dos crías muertas adentro que no podían salir.
Buscamos a dónde llevarla.Las Fundaciones amantes de los animales pedían 60 dólares para ayudarla.
La gatita entendió su problema y se fue al patio. Sintió que su destino era morir. fue evidente eso.Se guareció bajo una espesa mata de maracuyá y ahi permaneció, esperando su muerte,resignada, consciente.
Un momento que salí me vió y se le iluminaron los ojos. Sabia que yo era su única esperanza.
La llevamos al parque Chile, zona de veterinarios. El Dr. entendió el problema en el primer instante.Había que anestesiarla para hacerle una cesárea y además ligarla, porque tenia el hueco muy chico y nunca iba a poder parir.
Pidió quedarse dos días con ella y se la dejamos,confiados. Sacó delante nuestro las dos crias muertas de sus tripitas.
A los dos días la trajimos. Estaba anestesiada y vendada. reconoció su casa pero andaba bobita. Quería rascarse con la pata la espalda y se le vencía el cuerpo. La pusimos en su jaula para evitar que se mueva, porque podrían abrírsele los puntos. Cuatro veces al día habia que darle un suero oral y curarle el vientre operado con varias sustancias. Al tercer día empezó a tomar leche. a los ocho días la llevamos donde el veterinario a que la revise y creo que le sacó los puntos. Habia que tenerla enjaulada una semana más para evitar que corra, salte, porque se le podía abrir la herida.
El veterinario cobró apenas 25 dólares por su trabajo, ayudado por una estudiante.
En ese transcurso alzábamos a menudo la tapa de su jaula para visitarla, acariciarla, hacerla sentir que estábamos cuidándola, que no estaba sola.
El caso es que todo salió bien. Se recuperó perfectamente. Hace el amor pero no puede quedar embarazada.
En las vísperas de su parto la vimos preparando el sitio donde planeaba parir.
Pasó el tiempo y se ha convertido en la gata más aniñada del mundo.
Pide de comer y se le pone su comida especial de gato en su tarrina
pero ella se queda maullando suavemente a un metro
y no se acerca a comer si primero no oye que le hablo, la invito que coma
entonces tengo que darle varias patadas en el culito
con cada patada se acerca 30 cms. Y asi la voy pateando y hablando hasta que llega a su tarrina de comida
ahi se queda esperando la última patada detrás de su cuerpo y recién ahi empieza a comer
si salgo al patio a lavar mis calzoncillos ella sale conmigo
si me acuesto a tomar sol se ubica frente a mi
cuando estoy trabajando en mi laptop se acuesta a dormir detrás de mi sillón
al concluir apago todo y debo cerrar la puerta para que otro gato intruso no se meta a orinar
le digo que salga pero no me hace caso
se relaja y pone cómoda mientras más le pido que salga
entonces debo acercarme por detrás y empiezo a patearla
no hace caso de las primeras patadas
se da la vuelta, se pone panza arriba
y yo ahi dedicado a patearla
lentamente cede
la ayudo a pararse con dos patadas
y luego con cada patada se va acercando despacio hasta la puerta
salimos, y la cierro.
voy a mi cama a acostarme, y ella se trepa y coloca su cabeza sobre mis pies
ahi de vez en vez la tanteo y acaricio con ellos
me mordisquea un poco
y luego me permite ver TV.
si me levanto a orinar me acompaña
asi concluye cada día de mi vida.
Cuando hay visitas, solo me dirijo a ella diciéndole “señorita”.
En casas de gente distinguida siempre debe imperar la etiqueta.
A veces amanece y la encuentro dormida sobre mis zapatillas.
Ninguna gata puede entrar a esta casa que es su exclusivo territorio. Las que han intentado hacerlo han pagado cara su pretensión. Cleopatra se transforma en una furia huracanada y arremete despiadadamente.
Tuvo un novio que era bien recibido aqui.Un gatito manso y educado. Le dábamos con gusto de comer y aqui tenia su tarrina con alimento de gato. Otro día contaré su historia, de cómo vino gravemente herido y le llevamos donde el veterinario. Allá se quedó tres días. Todo salió bien. Hace una semana ha muerto atropellado por un carro.
Una noche me di cuenta que a Cleopatra le pasaba algo malo. Como que algo que comió en algún momento fuera de la casa le había hecho daño. La noté mal, pero era de noche. A la mañana siguiente, a primera hora, me preparé para llevarla al veterinario. La cogí y falleció. Solo se desvaneció con delicadeza y se quedó absolutamente inmóvil, echadita ahi en el suelo.

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Un comentario en “HISTORIA DE CLEOPATRA: MI GATITA.

  1. Que pena finalmente la gatita Cleopatra murió. Los gatos son animales hermosos y todo entienden son muy apegados a sus dueños y a la casa donde viven.
    Tekila es mi sobrino nieto es esterilizado. Vivió mucho tiempo conmigo pero como me cambié de casa no pude llevarle y hoy vive con su dueña ya está adaptado a la nueva casa, es muy mimado y cariñoso, muy educado. Me hace falta pero no puedo tenerle conmigo porque siempre estoy viajando y no puede quedar solo. Le quiero mucho a Tekila, siempre le visito y no se olvida de mi, me mira con cariño.

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