ISIDRO AYORA CUEVA Y LA OBRA DE LA REVOLUCIÓN JULIANA

 

EL GOBIERNO DE ISIDRO AYORA CUEVA… PRODUCTO DE LA REVOLUCION JULIANA

Ahi está el gobierno de Isidro Ayora Cueva! El creó la seguridad social en el Ecuador (esta nació en Alemania, donde él se especializó en ginecología, becado por Plaza Gutiérrez). Fundó el Banco Central, aboliendo a la plutocracia. Fundó el Instituto Geográfico Militar, la Contraloría, la superintendencia de Bancos, el Banco de Fomento,, el ministerio de previsión social, la Procuraduría, la Dirección General de Obras Públicas….canalizó, alcantarilló y pavimentó por primera vez a Guayaquil, creó la ley de sanidad y también alcantarilló Riobamba… Impulsó el más grande plan de carreteras creado hasta ese instante (sobre el tema carreteras hay varios artículos de Jorge Hugo Rengel, pero una de las que construyó fue la de Rumichaca a Babahoyo), dió luz eléctrica a decenas de pueblos y cantones como Machala, Portoviejo, Piñas, Pifo, Pasaje, impulsó el ferrocarril desde Tumbaco a Ibarra, y hasta San Lorenzo por el Oeste. Desarrolló la aviación militar y civil y estableció el correo aéreo…creó la ley de jubilación,como alcalde de Quito contribuyó a la higienización de la ciudad.
En su gobierno nació la legislación social dejando atrás la concepción individualista liberal. Se dieron los primeros pasos para la elaboración del código del trabajo, sentando sus bases primigenias, hasta que fue aprobado como código en el gobierno de Enríquez Gallo, un lúcido militar de tendencia socialista . Fortaleció a la Cruz Roja de la que fue Presidente y luego esta lo condecoró. Blasco Peñaherrera, en Vistazo, 1977, lo entevistó y dijo: “Necesitamos otro Isidro Ayora, lo dijimos al despedirnos, a sabiendas que más fácil será que encontremos sustituto para el petróleo”.
En Vistazo de Diciembre de 1999 se dijo: “modernizó la medicina en el país, implantando la ginecología. Planteó la modernización del Estado y la llevó a cabo con inusual firmeza. El modernizó al Ecuador”. Alejandro Carrión dijo, en Vistazo, que él creó las bases del Ecuador moderno. Eduardo Pólit, en el diario HOY del 21 IX 05 escribió: ” La perspectiva no es muy amplia, y sin embargo, se nos presenta como el mejor gobierno que ha tenido el país en el siglo que va acabándose, y sin esperanza de que haya otro que lo supere o que tan solo lo iguale. Mi opinión se vuelve unánime. Con un profundo sentido de verdad,, Ayora es el único gobernante que hizo una positiva revolución administrativa e institucional que ha perdurado en el tiempo. Su obra fue enorme. Con qué sentido patriótico y de servicio la llevó a cabo. Con qué serenidad y valentía impuso las reformas”.
Isidro Ayora Cueva fue quien construyó el actual Palacio Municipal de Guayaquil según consta en un instructivo municipal y en el reconocimiento del mismo cuando Ayora falleció de 99 años. Por la labor sanitaria que realizó su gobierno es que Guayaquil alcanzó en esa época el distintivo internacional de “PUERTO LIMPIO CLASE A”. Esta fue la obra de la revolución Juliana, sin anales en la historia del país.

LA OBRA DE ISIDRO AYORA CUEVA

Carta publicada en “El Universo” 15 VI 2006

por Carlos Lasso Cueva.

 

 

A Isidro Ayora se lo recuerda por sus logros notables en la salud pública.

El Acuerdo que emitió el I. Municipio de Guayaquil el 28 VIII 79, con motivo del fallecimiento del ilustre ex mandatario dice: “…el Dr. Isidro Ayora Cueva, en el desempeño del Poder Ejecutivo dedicó un capítulo especial a Guayaquil dotándola del servicio de alcantarillado y pavimentación”.

El historiador Jorge Salvador Lara, en su “Escorzo biográfico del Dr. Isidro Ayora” señala que entre los máximos logros de su gobierno constan “la extensión del ferrocarril de Quito a Ibarra y el saneamiento de Guayaquil”.

 

En la famosa entrevista de la revista Vistazo, realizada en California a mi tio bisabuelo el Dr. Isidro Ayora Cueva, por el Dr. Blasco peñaherrera, se enumeran las obras de su gobierno: creación del Banco Central, de la Superintendencia General e Bancos, de la Contraloría, del Banco Hipotecario (llamado luego Banco de Fomento), de la Caja de Pensiones (llamada luego Instituto  Ecuatoriano de Seguridad Social), del Servicio Geográfico Militar,  del Conservatorio de Música de Guayaquil, y se especifica “la realización de obras públicas tan esenciales como el saneamiento de Guayaquil y la canalización de Quito”, sin olvidar “la dotación de luz eléctrica a Portoviejo, Machala, Puerto Bolívar, Pasaje, Piñas, Pifo, ente otras”.

 

 El Universo, en el artículo “Brillante carrera política y en su profesión: Isidro Ayora, del 23 III 1978, señala que: “…como miembro de la Junta de Gobierno Provisional y Trabajo, Ayora obtuvo la aprobación de las leyes de sanidad y asistencia pública. Años atrás, a cargo del Municipio de Quito, contribuyó eficentemente a la higienización de la ciudad mediante instalaciones sanitarias; promovió una exposición de higiene: “La primera de su clase efectuada en el país”.

 

El columnista Dr. Tomás Rodrigo Torres expresó en El Universo del 1 IX 1979, que el Dr. Ayora propendió al saneamiento de Guayaquil dándole categoría de Puerto Limpio clase A.

 

Vistazo, del 16 XII 1999,  en el artículo “Isidro Ayora, el modernizador”, afirma que su “mayor prestigio consistía en que modernizó la medicina en el país, implantando la ginecología, creó el Seguro: enfocó el aspecto sanitario prácticamente olvidado, particularmente el de Guayaquil, ciudad en la que construyó la primera red de alcantarillado que hasta hoy persiste en parte”.

 

La columnista Alba Luz Mora señalaba en El Telégrafo,  del 12 VII 2005, en su artículo “Isidro Ayora y la revolución del 9 de Julio de 1925”: “Es justo reconocerle la creación del Banco nacional de Fomento, de la Contraloría General de la Nación, del Ministerio de Previsión Social y Trabajo, de la Caja de Pensiones (hoy IESS)”.

 

Guayaquil siempre hasido agradecida por los trascendentales servicios que le brindó conespecial cuidado y afecto el gobierno del médico lojano Isidro Ayora Cueva.

 

Por eso se ha designado a una larga avenida del norte de la ciudad con su nombre, que también lo lleva con orgullo todo un progresista cantón de la provincia del Guayas, en donde hay un colegio fiscal con su nombre;  y la más importante ciudad del Archipiélago de Galápagos se llama, en su honor, Puerto Ayora.

 

ANEXO.-

 

  • 11 Jul 2011

Revolución Juliana. TOMADO DE “EL TELÉGRAFO”

Juan J. Paz y Miño C.

Juan J. Paz y Miño C.

El 9 de julio de 1925 un golpe de Estado protagonizado por la Liga Militar derrocó al presidente Gonzalo S. Córdova (1924-1925) y lo sustituyó por una Junta de Gobierno integrada por siete miembros. Con ello se inició la Revolución Juliana, de enorme trascendencia para el país.

Dicha Revolución se produjo ante el agotamiento del Estado Liberal, como reacción al predominio del liberalismo “plutocrático”, contra la hegemonía de los poderosos bancos privados sobre el Estado y porque buscó favorecer a los sectores medios y populares.

La primera Junta, cuya alma fuera Luis Napoleón Dillon, impuso el interés nacional sobre los intereses empresariales privados, fiscalizó a los bancos, introdujo por primera vez el impuesto a la renta e incluso uno sobre las utilidades, creó el Ministerio de Bienestar Social y Trabajo, también la Caja de Pensiones, dictó leyes laborales y adoptó otras medidas sociales.

La reacción oligárquica estalló y particularmente la de la plutocracia regionalista de Guayaquil, que afirmó: “el oro de la Costa se quieren llevar los serranos”. Se unieron a ella los periódicos “independientes” que se lanzaron contra la Junta. Dillon fue tildado como “enemigo” de Guayaquil. Su propuesta para crear un Banco Central fue tenida como declaratoria de guerra. Y las medidas sociales y laborales atacadas como “comunistas”.

Después de la segunda Junta, que duró tres meses, el 1 de abril de 1926 los julianos resolvieron nombrar como Presidente a Isidro Ayora (1926-1931), quien concretó el programa reformista con el apoyo de la Misión norteamericana de Kemmerer . Entonces fueron fundados el Banco Central (1927), la Contraloría y la Superintendencia de Bancos. Además, Ayora reforzó la Caja de Pensiones, la atención en salud y las políticas sociales que transformaron al Ecuador.

La Revolución Juliana, que a su época obtuvo un gran respaldo de las capas medias, amplios sectores populares y de trabajadores, particularmente en Quito y en Guayaquil, inauguró en la historia ecuatoriana dos políticas: la intervención económica del Estado y la institucionalización de la atención estatal a la población trabajadora. Con ello sentó las bases para superar el sistema oligárquico-terrateniente.

Por los roles históricos que desempeñó, la Revolución Juliana merece ser recordada como un hito nacional. Y, desde una perspectiva de amplio plazo, el Ecuador del presente es un heredero de los esfuerzos julianos por transformar a la sociedad.

ANEXO:

  • 09 Jul 2012. TOMADO DE “EL TELÉGRAFO”.

Revolución Juliana

Juan J. Paz y Miño C.

Juan J. Paz y Miño C.

Recordamos en Ecuador los 87 años de la “Revolución Juliana”, iniciada con el golpe de Estado de la joven oficialidad del Ejército el 9 de julio de 1925, y que comprendió dos juntas provisionales y el gobierno de Isidro Ayora (1926-1931).

Después de las luchas por la Independencia, la Revolución Liberal (1895) fue la más importante transformación en la historia del país. Pero poco se ha resaltado a la Revolución Juliana, que debiera considerarse como la tercera de mayor importancia nacional, y que los sectores oligárquicos siempre trataron de ocultar.

La Revolución Liberal cerró el siglo XIX-histórico.

Ejecutó un programa perteneciente a las luchas de ese siglo. Movilizó los principios económicos liberales. Las constituciones de 1897 y 1906 proclamaron los más amplios derechos y garantías individuales. No pudieron plantear un principio de reforma agraria.

La revolución se desarrolló en el marco de la ideología liberal, contando con amplio apoyo popular e incluso el soporte de las burguesías nacientes. Sus logros en educación, legislación, obra pública y reforma cultural son fundamentales para el Ecuador del presente.

La Revolución Juliana abrió el siglo XX-histórico.

Inició un Estado social, particularmente en dos campos: la atención a la “cuestión social” y el intervencionismo financiero. La Constitución de 1929 fue la primera en proclamar los derechos sociales-laborales. Introdujo el criterio de “función social” de la propiedad y de redistribución de las tierras.

La Juliana puso las bases para superar el Estado oligárquico-terrateniente, debe ser considerada la primera “de izquierda” en Ecuador (no necesariamente “marxista”) y movilizó un precario ideario “socialista”. Creó instituciones como el Banco Central, la Superintendencia de Bancos, la Contraloría, el Ministerio de Bienestar Social, la Caja de Pensiones, y estableció regulaciones inéditas como el impuesto a la renta sobre ganancias del capital, el régimen salarial, la planificación presupuestaria, los principios laborales, etc.

Los logros de la Revolución Juliana marcarían la vida nacional al menos durante las siguientes siete décadas. Y fue el modelo empresarial de desarrollo, consolidado en Ecuador durante las décadas de los 80 y 90 del pasado siglo, el que se propuso acabar con las herencias julianas y también con el modelo estatal-desarrollista que le precedió. Era el retorno oligárquico que también concluyó en 2007 con el inicio de un nuevo ciclo histórico.

 

AYORA CUEVA, Dr. Isidro Por Efrén Avilés Pino.
Médico y político lojano nacido el 31 de agosto de 1879, hijo del médico Dr. Benjamín Ayora y de la Sra. Beatriz Cueva.Realizó sus estudios básicos en su ciudad natal: La primaria en la Escuela de los Hermanos Cristianos y la secundaria en el Colegio Bernardo Valdivieso, donde el 17 de julio de 1897 se graduó de Bachiller en Filosofía y Letras. Inmediatamente viajó a Quito para ingresar a la Facultad de Medicina de la Universidad Central, donde el 21 de enero de 1905 obtuvo el título de Doctor en Medicina y Cirugía.

Posteriormente viajó a Alemania y durante cuatro años realizó estudios en las universidades de Dresden y Berlín, donde se especializó en obstetricia y ginecología.

Al volver al Ecuador fue nombrado profesor de Obstetricia de la Universidad Central y Director de la Maternidad de Quito, cargos que desempeñó durante veinte años consecutivos. Por esa época ya había fundado -el 1 de mayo de 1911-, junto a los doctores Angel Suárez y Ricardo Villavicencio, la Clínica Quirúrgica de Quito, que posteriormente se llamó “Clínica Ayora”.

En 1916 ingresó a la política y fue elegido Diputado por su provincia al Congreso Nacional, donde tuvo destacada actuación. Más tarde, en 1924 fue nombrado Presidente del Concejo Municipal de Quito.

Consumada la Revolución Juliana que en 1925 puso fin al gobierno del Dr. Gonzalo Córdova Rivera, el 11 de enero de 1926 fue llamado para integrar la segunda Junta de Gobierno Plural, que estuvo integrada también por los señores Homero Viteri Lafronte, Humberto Albornoz, Julio E. Moreno, Alberto Hidalgo Narváez y José Antonio Gómez Gault. El 1 de abril de ese mismo año la Junta se disolvió y lo nombró Presidente provisional de la República, con poderes absolutos.

Se inició entonces una época en la que el gobierno impuso orden con dureza y energía: todos los conatos de rebelión fueron sofocados y castigados sin miramientos; a los conspiradores ricos se les imponía cuantiosas multas y a los más consumases se los castigó con el confinamiento al penal que existía en el archipiélago de Galápagos. También fueron desterrados todos los políticos considerados peligrosos para el nuevo régimen.

“En un ambiente de amilanamiento, logró el gobierno realizar lo que dentro de un gobierno normal habría sido casi imposible: Reducir las deudas que sobre el estado habían acumulado los bancos; multarlos con sumas cuantiosas a pretexto de castigos sobre “emisiones ilegales”; y, por último, incautar el metálico que guardaban en sus bóvedas dichos bancos, a fin de constituir con él las reservas áureas del Banco Central” (O. E. Reyes.- Breve Historia General del Ecuador, tomo II, p. 269).

En octubre de ese mismo año contrató a la Misión Norteamericana de Economía Kemmerer, que le ayudó a dictar la Ley del Banco Central, la Ley de Monedas, la Ley Orgánica de Aduanas, la Ley Arancelaria de Aduanas y la Ley Orgánica de Hacienda, entre otras. Esta misión aconsejó también la reacuñación del Sucre al tamaño que tuvo hasta 1985, aproximadamente, razón por la cual se conoce a dicha moneda con el nombre de “Ayora”.

El 10 de agosto de 1927 inauguró oficialmente, en Quito, el Banco Central del Ecuador. Por esa época, gracias a las medidas económicas adoptadas las arcas fiscales empezaron ha recibir nuevos y sustanciales ingresos que permitieron al gobierno llevar adelante importantes planes de desarrollo nacional. Se emprendió entonces el mejoramiento del ferrocarril Quito-Esmeraldas, hasta Ibarra; se creó el Ministerio de Previsión Social y Trabajo, y por su intermedio se dictaron las bases de lo que más tarde sería el Código de Trabajo del Ecuador.

El 9 de julio de 1928 convocó a una nueva Asamblea Constituyente, que se reunió en Quito desde el 9 de octubre de ese mismo año, ante la cual -pronunciando emotivo discurso- entregó el poder que le había sido confiado.

“Mi responsabilidad histórica, honorables legisladores, la terrible responsabilidad de la dictadura, de cuyos omnímodos poderes nunca quise abusar, que no busqué y que siempre consideré como una carga superior a mis fuerzas, mi responsabilidad, digo, termina en este momento, dichoso para mí, en que os entrego el poder, limpias mis manos de sangre y de oro, tranquilo el pecho, sin ambiciones, odios ni venganzas”.

Dicha Asamblea elaboró y expidió la Constitución número trece en la vida del país, la misma que por primera vez le dio al Poder Legislativo la facultad de llamar a interpelación a los ministros de Estado y pedir su censura o voto de desconfianza, creó el derecho de Hábeas Corpus, le dio el voto expreso a la mujer y, tal como aún se acostumbraba en esa época lo eligió Presidente Constitucional de la República.

Ascendió al solio presidencial el 17 de abril de 1929, y de inmediato continuó desarrollando el plan de obras y gobierno que había iniciado tres años antes. Impulsó la educación levantando por todas partes edificaciones escolares, creó en Cuenca el Colegio Normal Manuel J. Calle y apoyó la publicación de textos de estudio; reglamentó el trabajo de los menores de edad y de las mujeres, emprendió con la dura tarea de abrir nuevas carreteras y dictó varias leyes de beneficio social.

En Octubre de 1929, al producirse la quiebra de la bolsa de Nueva York, la crisis financiera conmovió no solo a los Estados Unidos sino a varios países sudamericanos, entre ellos el Ecuador, al que dejó de comprar sus productos. Esta situación, sumada al hecho de que a inicios de 1930 las cosechas de cacao y banano fueron deficientes, dio como resultado una agobiante crisis económica que afectó a todo el país. El gobierno trató de estabilizar la economía dictando medidas emergentes, pero estas -lamentablemente- no dieron los resultados esperados.

La situación económica desembocó en un ambiente a agitación laboral encabezada por los nuevos partidos Socialista y Comunista -fundados en 1926-, produciendo en consecuencia una amenazante crisis política, económica y social que, agravada por varias huelgas estudiantiles que estallaron en Guayaquil, creó un ambiente de incertidumbre e intranquilidad nacional que puso en peligro las intenciones de su gobierno, por lo que el 29 de septiembre de 1930 presentó ante el Congreso su renuncia, que no le fue aceptada.

Nadie quería hacerse cargo del Poder, pero tampoco nadie quería ayudarlo a gobernar y, por el contrario, desde todos los frentes se procuraba obstaculizar su administración, tal cual sucedió en 1931, cuando el Congreso censuróy destituyó a su Ministro de Gobierno Dr. Julio E. Moreno, se desataron en Guayaquil varias huelgas colegiales y universitarias, y se sublevó el Batallón de Zapadores “Chimborazo”.

Entonces, el Presidente aceptó las renuncias de todos sus ministros, nombró Ministro de Gobierno -encargado de todas las demás carteras- al Crnel. Luis Larrea Alba, y finalmente, el 24 de agosto de 1931 presentó una vez más su renuncia ante el Congreso -que no tuvo otra alternativa que aceptarla- y entregó el poder, de acuerdo con la Constitución, al joven Ministro de Gobierno que acababa de nombrar.

Durante varios años se radicó en la ciudad de Los Angeles (USA) donde en 1951 recibió una carta de sus amigos solicitándole su autorización para presentar nuevamente su nombre como candidato a la Primera Magistratura; pero no aceptó y prefirió mantenerse al margen de la política nacional. Al año siguiente volvió a Quito y fue nombrado Director de la Maternidad Isidro Ayora, cargo que desempeñó hasta 1960.

Retirado a la vida privada, el Dr. Isidro Ayora viajó a LA ciudad de Los Angeles, EE.UU., donde murió el 22 de marzo de 1978.

Autor: Efrén Avilés Pino

Miembro de la Academia Nacional de Historia del Ecuador

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