SOBRE EL ASUNTO DE LOS ASALTOS DE AVC Y LA REPRESIÓN Y TORTURA DE ESE ENTONCES.


ESCRIBI, EN EL MURO DE DIEGO GONZALO ECHEVERRIA ARMIJOS.

Se publicó en Meridiano el 16 XI 2015

Por Carlos Lasso Cueva.

No, pues. Aqui lo que casi se plantea es que el gobierno de Febres Cordero debió dedicarse a aplaudirles por los asaltos que realizaban, que debió condecorarlos. Aqui cada quien se sale por la tangente. AVC fue un grupo sin horizonte ni programa que no hizo nada en beneficio del país y la sociedad. Empezaron a hacer asaltos y secuestros y era deber lógico del Estado enfrentarles y combatirles. Entiendo eso. Los de AVC apelaron a la violencia desorbitada, sin norte alguno, atolondrada e irresponsablemente. Provocaron la lógica represión. Fue un capítulo turro de nuestra historia. Ahora, si se los torturó, eso estuvo mal, y creo que si hay pruebas de eso. Pero no pueden venir a dárselas de santos los antiguos asaltantes. Pero yo leí cómo fue el cruel y alevoso asesinato de Consuelo Benavides y eso estuvo mal y si merecía sanción. Esa fue una mala época.

Los militares de Ecuador en buena medida estaban condicionados ideológicamente por los USA y tenían la mentalidad de la guerra fría. Veían insurgencia y subversión en todas partes. Eran entrenados muchos por allá y venían con una mentalidad totalmente pro yanqui. Era un escenario en el que pueblo y ejército parecían ser dos compartimentos distintos y antagónicos.

Yo recomiendo la lectura del libro de Jorge Núñez Sánchez (actual presidente de la Academia nacional de Historia, sobre los USA y la América Latina…se publicó por capítulos en la antigua revista Nueva y yo los coleccioné).

Hoy hay muchos militares que leen las obras de los cientistas sociales nacionales (como Agustín Cueva) y me parece que ha ido naciendo otra mentalidad. Sobre esto hay el gran precedente en el papel de los militares jóvenes en el estallido de la Revolución Juliana en 1925. El que ha dedicado más estudios a este tema es Juan Paz y Miño, que publicó hace tiempo una serie de artículos sobre el mismo en el diario HOY. Tiene un voluminoso libro lleno de detalles al respecto que es un clásico en la materia.

Menos mal que ya a nadie se le ha ocurrido debutar de nuevo con asaltos y secuestros que en todas partes produjeron represión, violencia desencadenada y muertes. Rosa Luxemburgo, famosa teórica marxista, explicó que la única arma de lucha usada por el proletariado era la huelga de masas, nada más. El guerrillerismo urbano y el foco guerrillero rural fueron auspiciados irresponsablemente en varios países por la dirección cubana. La experiencia de la guerrilla urbana en Argentina al respecto es tétrica. Nada bueno se sacó con eso, sino todo lo contrario. Está todo el asunto ese de la Triple A y de la Operación Cóndor -que vinieron como consecuencia-, que fueron empresas de muerte planificadas por la CIA. El ejército local jamás plegó a eso y creo que en You Tube hay declaraciones al respecto del general Rodríguez Lara, que es el menor peor de los presidentes que ha tenido este país. Creo que puedo decir que soy amigo de él. Formado en la Argentina de Perón, tuvo una mentalidad nacionalista y fomentó el desarrollo del capitalismo de Estado. Creó CEPE, ENPROVIT, FLOPEC, TRANSNAVE. El más amplio plan de vivienda realizado en este país fue obra de su gobierno. Entonces se construyeron en Guayaquil LAS ACACIAS, LA SAIBA Y LAS PRADERAS, aunque de este detalle casi nadie se acuerda.

El triunvirato militar que le sucedió fue un desastre. Ahi empezó el “agresivo endeudamiento externo”, se entregaron a la oligarquía, y rodearon con tanques el Hogar de Santa Cruz, en Riobamba, metieron preso a Monseñor Leonidas Proaño: irrrumpieron brutalmente en una reunión pastoral los militares de ese tiempo…encontraron documentos de reflexión pastoral, ensayos sobre la teología de la liberación a la que veían como subversiva, estudios sobre la realidad nacional…No hallaron armas ni prédicas a favor de la violencia de ninguna clase, como esperaban. Pero cometieron ese torpe vejamen.

Nunca Monseñor Proaño predicó la violencia. Era un ser humano manso, pacífico, y su línea era la de evangelizar al pueblo para su liberación, organizándolo para cosas constructivas y provechosas. Pero para la mentalidad militar del alto mando de ese tiempo eso era peligrosísimo, una tremenda “amenaza comunista”. Y no se trataba de nada de eso. No tenían los militares de ese entonces el nivel cultural ni la capacidad de análisis para discernir entre lo que era una actitud progresista del sector comprometido con los pobres de la Iglesia y lo que era la subversión armada. Para ellos todo era lo mismo.

Del ejército han salido políticos decentes como el general Paco Moncayo, pero tambien personajes de tan escazo relieve como Lucio Gutiérrez. El conservador Gallardo Román, descollante figura, es hombre de la vieja época: escolástico tradicionalista dogmático anclado en el fervoroso culto a los héroes oligárquicos del siglo XIX, ajeno a la nueva historia del país.  Y Durán Arcentales representó al irracionalismo desenfrenado de la antigua extrema derecha recalcitrante garcía morenista que creía que se debía gobernar al país con paredón y culatazos, impidiendo a rajatabla las mínimas reformas estructurales y sociales. La dictadura militar de 1963-1966 encarnó la entrega incondicional del país a la agencia central de inteligencia de Estados Unidos, y obedeció las instrucciones reformistas dictadas en ese tiempo por la Casa Blanca para prevenir el auge del comunismo en nuestro país, tan levemente industrializado y por tanto carente de un proletariado que pudiera representar una amenaza revolucionaria exenta del tradicional bochinche propio de realidades macondianas como la nuestra. Herencia de ese tiempo fue la tímida reforma agraria apuntalada por los estrategas yanquis de la era de Kennedy. Dentro de este espectro, destaca la figura del general Rodríguez Lara -primer general que fue capaz de dar discursos sin papel en mano- que perfiló una senda reformista y humanista  que no pudo profundizarse debido a la estrechez mental que caracterizaba aún a los altos mandos de esa época. Cuidadoso al máximo en la administración de los recursos públicos, tuvo un plan de país que no fue comprendido en ese tiempo. Concilió tendencias progresistas en su estrategia de tal modo que el Partido Comunista -presidido por Pedro Saad Niyain, hombre de profunda mentalidad socialdemócrata y enemigo de aventuras guerrilleristas- varias veces aplaudió sus medidas en los editoriales del semanario El Pueblo. La correlación de fuerzas dentro de las fuerzas armadas de ese momento no le permitieron avanzar en la ampliación y profundización del capitalismo de Estado, en lo que compagina con los nacionalismos de militares como Lázaro Cárdenas y Velasco Alvarado. Por la tendencia que tuvo el gobierno que presidió con inesperado decoro, se puede colegir que jamás hubiera permitido que las transnacionales telefónicas Claro y Movistar se queden en el país cuando se les terminó su contrato. El hubiera optado por comprarles su tecnología para fortalecer a la empresa telefónica nacional que en este momento estuviera produciendo dividendos que habrían hecho innecesario incrementar la deuda externa actual que ya llega a 33 mil millones de dólares (se calcula que estas transnacionales tienen ganancias anuales cercanas a los 3 mil millones de dólares). Renunció al mando supremo cuando la necesidad de pactar con la oligarquía se hizo demasiado compacta en la tan limitada y diminuta visión política del alto mando de aquella época. Uniformados de pensamiento muy progresista como René Vargas Pazzos  y Gustavo Jarrín Ampudia fueron ministros de su gabinete. Un anodino, insignificante y retrógrado General de pocas luces intentó derrocarlo por la fuerza, produciendo un par de decenas de muertos, fracasando tristemente en su propósito: huyó a refugiarse en el Chile de Pinochet.

Recuerdo cuando el finado coronel de la FAE Andrés Córdova Galarza -que fue marginado del ascenso al rango superior que le correspondía por ser hijo del Dr. Andrés F. Córdova- secuestró al jefe de la FAE Rohn Sandoval, y esa noche hubo toque de queda. Hicieron una descomunal redada y fueron a mi casa a detenerme. Me llevaron al Ministerio de Defensa y me torturaron dos noches seguidas. Se oían gritos terribles que salían de distintas partes. Arrestaron a Sansón y a los que no son. El secuestro fue en Quito pero aprovecharon para arrestar gente en todas las provincias. Nos tuvieron detenidos a Telmo Hidalgo, Max Aguirre Borrero, Dr. Jorge González Moreno y a mi por más de tres semanas, primero en el ministerio de Defensa, amarrados y encapuchados, sobre una enorme colchoneta, y luego nos pasaron unos días al cuartel Vencedores, cuyo Coronel se portó muy caballeroso con todos nosotros (no recuerdo su nombre). Me raparon. Denuncié en diario EL TIEMPO lo que me pasó y el columnista y ex canciller Julio Prado Vallejo, por referirse a mis denuncias de tortura vió allanada su oficina.

Reconozco que la represión que hubo en el gobierno de Febres Cordero no fue indiscriminada y no tuvieron que pagar justos por pecadores. La inteligencia policial y militar había infiltrado a AVC y los que jamás pertenecimos a ese grupo pudimos andar tranquilos por las calles. A mi nada me pasó, aunque mi teléfono si verifiqué que estuvo interceptado. Por seguridad, en esa época no me le despegaba a mi padrino Carlos Julio Arosemena Monroy.


COMENTARIO:

ßolívar Arévalo Poeta, que hubo excesos es innegable, Febres-Cordero en su libro Autopsia de un traición, describe cómo fue realmente el caso del hijo del exembajador Acosta, Juan Carlos Acosta Coloma, que lo llevó a su hermano político el Dr. Gilbert Elizalde para que lo atienda, cierto que fue uno de los mejores cirujanos de Ecuador (aunque cada quien cuenta la parte que le conviene).De alguna manera, era una especie de contacto en Guayaquil, días antes Juan Carlos Acosta Coloma, estuvo en mi departamento, su militancia en AVC era más de tipo romántica i aventurera, pero valiente, eso sí. Después de su partida sus deudos publicaron un libro de poemas suyos. Que me lo pidieron prestado i jamás retornó. Yo me hice amigo de Pedro J. Moncada, supuestamente del ala política. Conocí a este Edgar Frías i la esposa, fue decepcionante ver que no sabían ni dónde estaban parados, ideológicamente. AVC era tan permeable que muchos agentes de policía se infiltraron en el grupo. Total, este engendro de grupo alzado en armas, adolecía de un analfabetismo político atroz. A tal punto que cuando entregaron las armas en el gobierno de Borja, tiempo después, un exAVC, hermano de Carlos Calderón Chico, fue abatido por la policía en un cruce de balas después de un asalto común. Fue fichado otro exAVC, ya no por su militancia sino por delincuente, hoy sé que es el segundo de a bordo de la secretaría que maneja Mireya Cárdenas. Si antes no tenían ninguna ideología, acaso la que tienen ahora, será la del acomodo. El gobierno de Rodríguez Lara también creó ENAC, pobres silos, mal final tuvieron con la larga i triste noche neoliberal. Cierto es, después de Bombita no hubo más planes agresivos de vivienda. En la época de él creo que se fábricaron los Andino. Ahora, en el paisito ni ensamblan siquiera.

COMENTARIO:

Diego Gonzalo Echeverría ArmijosExcelente recuento de la historia… los planes de vivienda fueron a nivel nacional por el desaparecido Banco de la Vivienda… En Manta los edificios que se encuentran en el intercambiador de Tarqui conservan aún la placa que da cuenta de aquello, gracias por compartirlo!!

COMENTARIO:

Milton Pazmiño BritoExcelente Carlos, en épocas de AVC yo era estudiante de colegio, recuerdo las noticias siempre hablando de este grupo y sus asaltos y asesinatos, de la tortura y asesinato de Consuelo Benavides. Alguna vez por un dinamitazo los rayas le buscaban a mi papá para investigaciones pues el auto dinamitado pertenecía a un contrario político de él. Era fácil reconocer a estos agentes del SIC todos tenían la misma pinta de mal encarados. Creo que si juzgan a la militares por excesos y delitos de lesa humanidad deberían ser juzgados los AVC también. Excelente punto de vista también entre la diferencia existente entre los militares de aquella época y la actual.

COMENTARIO:
De: Raúl Alexander Ortiz Bravo
Fecha: 13 de noviembre de 2015, 7:33
Asunto: Re: SOBRE LOS ASALTOS DE AVC Y LA REPRESIÓN DE ESE ENTONCES
Para: CARLOS ENRIQUE LASSO CUEVA

muy buena reflexión.

sobre los avc, hay un “Documental” que se llama avc del sueño al caos, ciertamente carecian de una visión objetiva de lo que querían, expresaban discursos improvisados.

por otro lado sé tambien de sus tacticas para reclutar gente. amenazaban para que jóvenes secundarios se unan.

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