EL CRISTIANISMO…

por Carlos Lasso Cueva:

Henry Thomas hace una interesante semblanza atea de Jesús en su libro “Hombres y Dioses”. Y hay el libro del checo LADISLAV VARCL titulado “el cristianismo: sus orígenes”, en el que hace un profundo estudio comparativo de los mitos religiosos del antiguo Oriente. Muchas de sus divinidades, vírgenes, trinidades, coinciden, en cultos anteriores al cristianismo.

El teólogo suizo Oscar Cullman dió a la estampa su libro “Jesús y los revolucionarios” en el que muestra que jesús era miembro de los Zelotas, que luchaban por la independencia judía. Su teoría encaja con los rollos del Mar Muerto encontrados en 1947: en ellos hay un jefe gnóstico -que coincide con jesús- ..

Y en el libro de Robert Ambelaim “el secreto mortal de los templarios”, se da una de las versiones judías -que por acá jamás hemos conocido- sobre Jesús, que era un zelota, combatiente de los invasores imperialistas romanos.
Se da por sentado que Jesús fue educado -si es que existió, porque hay leyendas de esa época que coinciden y la verificación histórica del personaje no es muy consistente-por los esenios, sabios de esa época no integrados a la sociedad sometida por Roma, y que se hallaban en las antípodas de los fariseos, clero oficial colaboracionista, enemigos de divinizado Jesús. Engels dudó de su existencia..

En “Historia del cristianismo primitivo”, Engels dice: “Unicamente los teólogos de profesión y otros historiógrafos interesados pueden negar que los Evangelios y los Actos de los Apóstoles son recomposiciones tardías de escritos ya desaparecidos, en los cuales no se descubre la menor base histórica”. Según él, el bautismo “no fue introducido hasta que los cristianos se separaron definitivamente de los judíos”. Aclara que “no hay indicio alguno de una Trinidad (en el viejo testamento). Está solamente el viejo Jehová, uno e indivisible, del judaismo decadente, de donde se eleva del Dios nacional al único, al primer Dios del cielo y de la tierra”.Sostiene Engels que “para poder constituirse en religión, el monoteismo en todo tiempo, a partir del Zendavesta, debió hacer concesiones al politeismo. Entre los judíos, la conversión de los dioses paganos y sensuales persiste en estado crónico hasta que, después del destierro, la corte celestial, modelada según el tipo persa, acomoda la religión algo mejor a la imaginación popular. El mismo cristianismo, aún después que sustituyó el culto al inmutable Dios de los judíos por el misterioso Dios trinitario, diferenciado en si mismo, solo pudo suplantar el culto de los antiguos dioses entre las masas por el de los santos. El culto de Júpiter, según Fallmerayer, no se extinguió en el Peloponeso, en la Maina y en Arcadia hasta el siglo IX. Unicamente la era burguesa moderna y su protestantismo separan los santos a su vez y toman en serio el monoteismo”. La Iglesia vaticanista hasta el siglo XXI sigue adorando de manera idolátrica a imágenes de palo que personifican a distintas representaciones de Dios: Jesús del Gran Poder, el Cristo del Consuelo, etc.

Historiadores de esa época apenas se refieren a él. En todo caso, es una figura mistificada. La silueta que nos dan los evangelios aceptados por Constantino -en medio de sus contradicciones genealógicas, etc. es la de un miembro de la familia real judía, descendiente de David y por tanto aspirante al trono de Israel.

Los rollos del Mar Muerto hablan de la existencia de un personaje perseguido -esenio- que coincide en varios aspectos con Jesús. La visión evangélica es evidentemente falsa, pues ninguno de los evangelistas lo conoció en persona. Fueron aprobados por el poder imperial antes de convertir a esta religión en oficial por los servicios prestados en la guerra. Lo de la resurrección de Cristo fue un ardid al que apelaron los discípulos, ridiculizados en público por la tortura y crucifixión de su líder. Escondieron el cadáver para inventar esa tesis de que ascendió al cielo. En el fondo profundamente ignorante de esa época, tal cosa fue fácilmente creida por las masas y asi nació, de pronto, sorpresivamente, esta doctrina elaborada a conveniencia del poder romano, convertida en religión.
Es imposible que Jesús haya dicho “dad al César lo que es del César” si era un opositor radical de los imperialistas romanos y enemigo de sus colaboradores judíos. Está verificado que Pedro y sus hombres eran zelotas, asaltantes de caravanas romanas, guerrilleros de esa época. Manejaban un puñal llamado SICA, de donde proviene la moderna palabra “sicario”.
Josefo,el historiador judío, no menciona a Jesús.

Vracl estudia el antiguo culto a divinidades como Isis, en Egipto, Astarte, en Babilonia, y Cibeles, en el Asia menor. isis era conocida como la diosa de los mil nombres, como la futura virgen María.
Plutarco, en sus “Vidas paralelas”, habla de la última cena de Cleómenes, III rey de Esparta, con 12 amigos.
La genealogía de Jesús hecha por Mateo es diferente a la de Lucas.
El Padre Nuestro no aparece en todos los evangelios.
Ninguno describe fisicamente al personaje.

Engels se refiere a la crítica bíblica alemana, a la escuela de Tubinga, que “acepta que los cuatro evangelios no son relatos de testigos oculares y si recopilaciones de escritos anteriores, y que cuando más solo son auténticas cuatro de las epístolas atribuidas a Pablo. Repudia como.inadmisibles todos los milagros. Por lo demás, trata de salvar lo posible, transparentándose en esta parte su carácter de escuela teológica…aparte de numerosas relaciones del Nuevo Testamento, más que dudosas, pretende imponernos cantidad de leyendas de mártires como históricamente verídicaas. En todo caso,la escuela de Tubinga rechaza el Nuevo Testamento como apócrifo y no histórico”.

La divinidad de Jesús fue aprobada y resuelta en el Concilio de Nicea, 325 años después de su muerte. Convenía politicamente aprobar esta tesis. En este Concilio se aprobaron los evangelios politicamente más adecuados. Para el año 382 existían nada menos que 200 evangelios. San Jerónimo fue encargado por el Papa de compilar una biblia, que fue modificada luego varias veces. El evangelio de Juan fue rechazado por los alogos y los teodesianos. Se prescindió de los evangelios de Santiago, Nicodemo, Tertuliano, etc. Del nuevo testamento no hay originales, sino copias, una de ellas fragmentaria, en un papiro, del texto de Juan -que era paranóico-, que se halla en la biblioteca John Rylands, en Manchester, Inglaterra.

El Papado se consolidó como obispado central máximo con Leon I, en el 450, cuando obtuvo un decreto oficial que obligaba a los demás obispos a aceptar las decisiones del obispo de Roma. Los Papas eran colocados en ese puesto por los emperadores. Valga agregar que el celibato fue inventado por Gregorio VII, que fue Papa entre 1073 y 1085. Era benedictino, la orden más antigua, siglos anterior a las demás. El Emperador, en pugna con él, nombró a un anti-Papa. Los anti-Papas fueron numerosos.

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