EUGENIO ESPEJO: ARTÍCULOS DE OSWALDO ALBORNOZ PERALTA Y DE JUAN PAZ Y MIÑO.

nota de Carlos Lasso Cueva:
Espejo es un personaje que me deslumbra. Salido de la peor y más humillante situación socioeconómica, logró formarse, autocultivarse, hasta ser el referente máximo de su época, en Quito. En una conferencia, Carlos Cueva Tamariz comentó que los dos personajes más ilustres nuestros de la era colonial fueron Pedro Vicente Maldonado y Espejo.

Individuo brillante, con una ferrea mística de superación, estuvo consciente de su privilegiado talento, que chocó con la pacata mentalidad colonial. Adelantado a su época, sin haber sido precisamente un revolucionario, logró el respeto de la élite pensante aristocrática que luego se involucró en el primer intento independentista de este territorio, el mismo que, pese a comprensibles claudicaciones por la hora de terror que se impuso, costó sangre y muertes. Dos antepasados directos míos fueron asesinados por la tropa española en el nefasto y aciago 2 de Agosto de 1810, que dejó al país sin dirigencia por más de una generación: estos fueron Juan de Salinas, el que logró plegar a la tropa, y Francisco Javier de Ascásubi y Matheu. Esa masacre fue la causa de que el indeseable y siniestro Juan José Flores trepara al poder y dominara por dos décadas, luego de la provocada batalla de Tarqui, en la que fue derrotado el ilustre General La Mar, que venía a fundar el Estado ecuatoriano, y del asesinato de Sucre, que benefició directamente al astuto venezolano que aqui se convirtió en sátrapa.

Espejo es un inspirador ejemplo, sobre todo en este atorrante y mediocrizador tiempo en que se impone la vulgaridad y la alienación. No fue un hombre frívolo y díscolo. No fue un simple trepador advenedizo que anduvo adulando con tal de prosperar en su negocio. No fue un oportunista que se dedicó a los camisetazos politiqueros con tal de lograr alguna figuración espúrea. Fue un ser humano de convicciones firmes nacido en una hora equivocada que no lo pudo valorar. Pero tuvo discípulos entre la gente más culta de la élite de entonces. Su vida se malogró, pero quedó su huella intelectual, su legado literario, político, que forma parte de nuestro mejor acerbo.

Oswaldo Albornoz comentaba que no pudo sistematizar el pensamiento democrático burgués de su tiempo, siendo discípulo de Quesnay y Smith, a los que en esa época había leído. Leopoldo Zea le califica de ecléctico porque en el fondo de su doctrina, planteaba el autogobierno sin repudiar a la corona española. En una época clerical y feudal, era lógico que su pensamiento estuviera limitado por las doctrinas oscurantistas imperantes. Entonces aún regía la Inquisición, el Tribunal del Santo Oficio, el Alcalde de la Santa Hermandad…el pensamiento era limitado por las condicionantes históricas. La base económica no permitía el desarrollo de las nuevas doctrinas y enfoques burgueses, pues el capitalismo en nuestro suelo no se había desarrollado, y ya se sabe que “es el ser social el que produce la conciencia histórica”. Como quiera, en la costa se desarrollaba la burguesía comercial, que no produjo en ese tiempo pensadores ni ideólogos. Sin embargo, su visión social dió un salto cualitativo frente a las estructuras imperantes, y se convirtió en un panfletario temible, en un polemista perspicaz, que anunció el nuevo tiempo al que con claridad divisó y vió venir. Se puede decir que su realmente corta vida, malograda por la represión, fue una clarinada de futuro.
Espejo es para mi una singular fuente de inspiración y un ejemplo.

he aqui un artículo del Cronista de Quito, mi querido amigo, el Rabino y karateca Juan Paz y Miño.

21 DE FEBRERO DE 1747, NACIMIENTO DE EUGENIO DE SANTA CRUZ Y ESPEJO

A propósito del natalicio Eugenio Francisco Xavier de Santa Cruz y Espejo un 21 de febrero de 1747, se hace necesario el volver a evocar y valorar el impacto de su pensamiento y de sus obras en la historia de Quito y del país. Su origen racial y socio económico lo ubicó dentro de la ambigua y creciente clase mestiza que a lo largo del siglo XVIII pugnaba por establecerse dentro de la estratificada sociedad pre republicana. La posición de Espejo como mente reflexiva y crítica de la sociedad en la que vivía, al tratar de asimilar las condiciones y aspiraciones comunes, lo situó con justicia en el plano de la Ilustración americana. Espejo se aproximó al pensamiento ilustrado de las élites intelectuales y desde ahí se destacó como el analista más prolífico de su generación sobre la cultura, la economía, la sociedad y la literatura, sin por ello abandonar su origen socio económico y ascendencia indígena. En este sentido, puede verse en Espejo, un representante de aquel “estrato” mestizo que buscó posicionarse en medio del continuo debate de la ambigüedad social que circundó a esa categoría. Todo el proyecto que imaginó Espejo, fue en suma, la expresión de los intereses clasistas y las preocupaciones hegemónicas del grupo intelectual dominante como de las aspiraciones de mayor igualdad económica y más oportunidades sociales sobre las que se asentaba la creciente población mestiza, la que no encajaba en la tradicional dicotomía entre blancos e indios.

Las ideas de Espejo fueron consideradas peligrosas y molestas para las clases dominantes. Planteaba en sus obras sus ideales de ilustración y progreso cuando dice “no serían felices las Indias, si no fuesen grandes sus hijos por el mérito de las luces y los talentos cultivados.” Además, Espejo enfatizó la situación de los indios en la sociedad, con lo que estableció una piedra angular para la valoración de los mismos, a tan temprana época, al punto de llegar a plantear una comprensión tan moderna y socialmente reivindicadora; así lo planteaba en su obra, “Defensa de los curas de Riobamba” que expresaba: “la imbecilidad de los indios no es imbecilidad de razón de juicio ni entendimiento, sino que es imbecilidad política, nacida de su abatimiento y pobreza” Asimismo, planteó “que querer suponer a los indios rústicos, salvajes y divorciados de la común luz natural, es el error de gentes que no saben su idioma, sus usos y costumbres, y es un absurdo político, filosófico y aún teológico […] y es un oprobio de la humanidad pensar así”. Si bien no puede atribuírsele un plan de emancipación política de Quito o una actitud “revolucionaria” con respecto a la constitución del sistema sociopolítico imperante, tampoco pueden negársele la firmeza de sus críticas y su indudable visión de futuro y progreso que ellas representaban en el contexto de auge de las transformaciones modernas. La muerte de Espejo no significó la caducidad de sus propuestas. Al contrario, sus ideas trascendieron grandemente sin haber perdido vigencia en la actualidad.

Fuente: Andrés Landázuri, Espejo, el ilustrado, INPC, Quito, 2011.

Imágenes: 1) “La única representación del médico quiteño en un lienzo que reproduce una escena del antiguo Hospital San Juan de Dios de Quito”; 2) Facsímil de la primera página de “El Nuevo Luciano”. Andrés Landázuri, Espejo, el ilustrado.

http://oswaldoalbornozperalta.blogspot.com/2017/02/21-de-febrero-natalicio-de-espejo-y-dia.html NATALICIO DE EUGENIO ESPEJO.

http://oswaldoalbornozperalta.blogspot.com/2016/12/ideario-politico-y-libertario-de.html IDEARIO POLITICO DE EUGENIO ESPEJO

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