Análisis de Guillermo Navarro Jiménez

LA DEMOCRACIA CRISTIANA SE CAMUFLA CON CORREA.
LIBRO “CANDIDATURA AUTONOMA: OPCION HISTORICA DE LA IZQUIERDA ECUATORIANA”.
páginas 53 a 57. Primera edición Abril 2006.
Ediciones Zitra con el auspicio de la Facultad de Ciencias Psicológicas de la Universidad Central del Ecuador.
POR GUILLERMO NAVARRO JIMENEZ.

Luego de la abrumadora derrota que sufriera la Democracia Cristiana en las últimas elecciones presidenciales con su líder histórico, Oswaldo Hurtado Larrea, con el que se ubicó en último lugar, ha optado como estrategia ocultarse tras un supuesto y de su movimiento “Alianza País”, sobre la base de la cual pretenden poder posicionarse a la izquierda del espectro político.

La estrategia mencionada, por cierto, se derrumba cuando se advierte que Rafael Correa reconoce abiertamente su adhesión a “Una izquierda humanista y cristiana”, asi como “su fe en la tesis social de la Iglesia, como fuente de su pensamiento económico y social” 37, tesis propias del ideario y de la doctrina demócrata cristiana. A ello se agrega que Correa, igualmente expresa que es “capaz de conciliar entre otros: trabajo y capital (..) productividad y equidad”; manifiesta su convicción de que: ” el momento histórico del país más que de izquierda o derecha se enmarca en Patria o no Patria” o que “sabe de las derrotas ideológicas de la izquierda. De sus mitos y de sus dogmatismos. De ahi que se juega por una izquierda renovadora”, 38 planteamientos que ratifican la tesis antes expuesta: su condición demócrata cristiana.

Posición poítica no solo lejana a la izquierda, sino abiertamente contraria, como lo demuestran hechos históricos irrefutables, ente los cuales el más relevante es, sin duda alguna, su complicidad en el golpe de Estado y el asesinato de Salvador Allende.

Al derrumbamiento de la estrategia con la que pretende contra atacar la Democracia Cristiana también abonan los cambiantes objetivos que propone Correa como principales para su improbable gobierno, puesto que, a más d ela ya citada conciliación entre el capital y el trabajo, no contienen propuesta alguna de cambio. Veamos algunos ejemplos. Correa plantea que: “Es imposible salir de la dolarización” 39, a pesar de que en todas las declaraciones anteriores e incluso en sus escasos textos escritos afirmaba que su eliminación es prioritaria para modificar el modelo de desarrollo nacional. A más de la incongruencia puntualizada y seguramente adoptada para satisfacer a losempresarios que apoyan su campaña debe advertirse que su posición consagra un modelo de desarrollo dependiente y la pérdida de la soberanía monetaria, lo que igualmente contradice sus postulados de que defenderá la soberanía nacional y la independencia rspecto a los organismos multinacionales que impusieron esta medida.

A lo expresado debe agregarse, que el plantear la imposibilidad de salir de un modelo de política económica, implícitamente consagra la supervivencia de la formación económico y social en la cual se inscribe, esto es el capitalismo. Supuesto del cual se deriva inobjetablemente que los límites de la propuesta de Rafael Correa, a más de sostener el actual modelo de dolarización, es el de mantener el capitalismo con las características actuales y con todas las secuelas negativas que le caracterizan, a las cuales nos referimos ya en el presente análisis.

Otro ejemplo importante es su atemperada convicción de que”declararía inmediatamente la caducidad de la transnacional Oxi” sobre la base de que si bien: “Hay que aplicar la ley en el Ecuador, y de acuerdo con la ley, y atendiendo a los rompimientos de los contratos y a la falta a la ley en que incurrió la transnacional Oxi”, “hay presiones de USA para negociar, lo cual no está establecido”, por lo que “Tendríamos que ir a una renegociación de todos los contratos petroleros”, posición rataificada en una ulterior declaración cuando se limitó a señalar que está “por la negociación de los contratos petroleros”, sin hacer ya alusión alguna a la caducidad del contrato de Occidental.

En lo relacionado a la convocatoria a Asamblea Constituyente, planteada inicialmente seguramente para congraciarse con el gobierno venezolano, el tránsito es tan tortuoso como en el del petróleo. Efectivamente, si en Enero afirmaba que la Asamblea Constituyente era: “necesaria para superar el bloqueo político, económico y social al que nos ha llevado la partidocracia decadente”, en febrero reducía las expectativas al limitara los objetivos de la Asamblea Constituyente a la eliminación de las incoherenciasy contradicciones de la Constitución de 1998 -elaborada bajo la Presidencia de su coideario Oswaldo Hurtado-, entre las cuales cita “la legitimación del neoliberalismo”, la necesidad de instituir la revocatoria del mandato presidencial y odificar la estructura del congreso, objetivos superficiales, limitados e incluso falaces, como es el caso del modelo neoliberal, por las razones antes expuestas y por las que se exponen inmediatamente.

A más de los detalles antes precisados que dicen de la volubilidad ideológica y política de Rafael Correa, vale reiterar que, manteniendo total consecuencia y coherencia con los postulados reformistas de la democracia cristiana, Rafael Correa no plantea ni una sola reforma sustantiva que permita avizorar algún cambio en el modelo de desarrollo neoliberal y peor en el sistema capitalista, a pesar de que su discurso de gobierno está atravezado por tres ejes: popular, radical y revolucionario, en su orden. En suma, nuevamente más de la demagogia de siempre.

Abundando, debe agregarse que si Correa es postmoderno, como lo afirma la revista Vanguardia, cercana a la Democracia Cristiana, hemos de covenir en que, en consecuecia con los postulados de esa concepción, Correa ratifica su compromiso con el mantenimiento del sistema capitalista, puesto que el postmodernimo, al negar las utoías, se alinea con “La teoría del fin de la historia” hegeliana, esto es, en las actuales condiciones históricas, con el neoliberalismo como modelo económico y la democracia representativa, como sistema político. El saludo de Correa a los movimientos de mujeres, jóvenes, indios, negros, etc, no sería, entonces, más que un mero saludo retórico, puesto que estos movimientos se han pronunciado ya, han establecido como su objetivo el acabar con el neoliberalismo y la democracia representativa, como quedó ya mencionado en partes anteriores del presente estudio.

En este contexto la candidatura de Correa no tiene futuro, puesto que no es más que el producto de una construcción ideológica, oculta tras un amplio marketing político, como bien lo advierte Fabián Corral, cuado asevera que: ” Otro joven candidato, provisto de una sonrisa desbordante, provoque de inmediato la simpatía irrefrenable de las jovencitas, es también un fenómeno ideológico: las opciones políticas no están definidas por la apostura de nadie”.

Si a todo ello se suma que, a pesar de su supuesto repudio a los partidos tradicionales y a las élites de poder económico, recurre a viejos militantes de la democracia cristiana como Carlos Vallejo 41, y a corporaciones como Nobis, controlada por Isabel Noboa Pontón, hermana de Alvaro Noboa Pontón, la candidatura no tiene futuro, cuantomás que más temprano que tarde se conocerán las propuestas que presentaron varias agencias de publicidad para llevar adelante la campaña de Rafael Correa, por pedido y convocatoria de la Corporación Nobis.

Lo antes dicho es igualmente advertido y confirmado por la periodista Soledad Martínez cuando asevera que:

“Correa no se muestra contrario a recibir donaciones cuando arranque la campaña. Pero niega que una empresaria, léase Isabel Noboa, financie sus actividades, como asi lo sugirió el ex presidente Bucaram. Empero, una de las personas de confianza de la empresaria, hasta Enero pasado, Juan Carlos Toledo, es asesor de comunicaciones de Correa” 42.

En consecuencia con todo lo dicho, Rafael Correa no constituye otra cosa que la punta de lanza con la cual pretende retomar posiciones la democracia cristiana, esfuerzo en el cual participan, por razones que se desconocen, personalidades de probado compromiso con los cambios profundos que exige la sociedad ecuatoriana, como es el caso de Alberto Acosta o Kintto Lucas 43,. Por cierto, ni las proclamas de una supuestamente estrecha amistad con el Presidente venezolano serán suficientes para tinturar de rojo la verde candidatura de Correa.

37.- Correa Presidente? Revista Vanguardia, N° 16
38.- Evitará los viejos mitos? Revista Vanguardia N° 16
39.- Rafael Correa, El enterrador de dinosaurios, Rvista Vistazo N° 925, 3 III 2006
40.- Corral Fabián: lo grave de la candidatura, El Comercio 19 II 2006
41.- ex-diputado del PRIAM, Alvaro Noboa.
42.- Soledad Martínez, “el discurso crítico no es todo para la aimagen de Correa”, El Comercio, 19 II 2006
43.- Vease Kintto Likas: No hay cama pa tanta gente. Quincenario Tintaji, segunda quincena de Enero 2006.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s