NIETZSCHE: EL IRRACIONALISMO Y LA ANTIDEMOCRACIA.

FEDERICO NIETZSCHE:

EL IRRACIONALISMO Y LA ANTIDEMOCRACIA.

POR CARLOS LASSO CUEVA. (1).

Friedrich Nietzsche (1844-1900). Filósofo y escritor alemán, profesor de filosofía clásica en la Universidad de Basilea (1869-1879). En 1878 su gran exaltación cerebral le enfermó y, por último, le llevó a la locura (1889). Nietzsche, discípulo de Schopenhauer, es el símbolo de la energía vital; propugna una mística sobreexitada que opone a la moral cristiana, queél llama de los esclavos, la moral individualista y aristocrática del superhombre. La voluntad de poderío es su credo. La influencia de Nietzsche, rematando la obra de Fitche, ha sido esencialmente considerada en la formación de la mentalidad alemana contemporánea. Colaboró a ello su estilo fulgurante y aforístico, casi profético.

ENCICLOPEDIA LEXIS 22.

Fue un filósofo dominado por un gran pesimismo acerca de la existencia de un mundo exterior objetivo.

Por eso en lugar de tratar de conocerlo prefirió interpretarlo de manera arbitraria. Su falta de fe en la racionalidad del desarrollo histórico lo llevó a esbozar una filosofía que solo daba margen a la espontaneidad voluntarista de los grandes hombres. Como las otras tendencias filosóficas regresivas de su tiempo –la neokantiana y el positivismo- renunció al esclarecimiento de los problemas metodológicos concernientes al conocimiento humano de la realidad circundante y por ese camino trató de negar la posibilidad del pensamiento racional construido y elaborado a partir de una base científica.

Sus interesantes juicios acerca de la historia de la cultura y el arte (la crítica de Warner, de Kant), su crítica mordaz a la sumisión predicada por el cristianismo, su elogio de lo epicúreo y dionisíaco, forman parte de lo que se podría calificar como la constante positiva de este filósofo al que un día, nada menos que FRANZ MEHRING definió como un “puente de transición al socialismo”, y como un defensor indiscutible de las “tradiciones más gloriosas de la cultura alemana”. Sin embargo, nadie fue más antidemocrático entre los filósofos europeos del siglo XIX que este convencido partidario de la antigua aristocracia griega, que en su obra EL ANTICRISTO despotricó como ninguno en contra de la primitiva difusión de los principios socialistas. Nietzshe fue un autoritarista en el más amplio sentido de la palabra.  Su prédica estuvo dirigida a influir en un ser social del que rechazaba su liberalidad política, alertando a la conciencia social de los señores de la industria, a los que advertía acerca de los peligros que se cernían en las cada vez más activas reivindicaciones laborales: Y QUIEN QUIERE TENER ESCLAVOS ES UN NECIO SI LOS EDUCA PARA SEÑORES (EL OCASO DE LOS IDOLOS).

Lo antidemocrático de su visión del problema social es muy fácil de detectar, por ejemplo, en la actitud siempre polémica y a veces hasta despectiva que mantuvo hacia el canciller Bismarkc, al que reprochaba cierto supuesto progresismo por haber aceptado la existencia del parlamento, y por considerarlo incapaz para preparar a Alemania para la época de las GRANDES POLITICAS y de la LUCHA POR LA DOMINACION DE LA TIERRA que después sería iniciada por el DRITTES REICH  y su FUHRER (el terer imperio y su líder).

Si bien muchos de sus aforismos impresionaron a escritores como Thomas Mann, ellos llevaban en su interior el propósito de servir de cimientos para la nueva ética que sobrevendría en el pináculo de una sociedad amoral basada en la competencia desenfrenada y feroz entre todos sus miembros. Ignorante y desconocedor de hasta los principios fundamentales de la economía política, supo escribir con gran acierto la tendencia latente en la super-estructura de una sociedad capitalista y liberal que ya por entonces renegaba de los postulados racionalistas de la ilustración (*), en los que se apoyó en el momento de su difícil y violento advenimiento histórico. De ahí deviene su extraordinaria apología del egoísmo y su exaltación de los más bárbaros instintos soterrados en el hombre, llegando a repudiar la solidaridad humana, a justificar los desmanes de la BESTIA RUBIA y a esbozar una defensa vibrante e incondicional de la delincuencia política: EL OCASO DE LOS IDOLOS.

Nietzsche se distinguió por ser un pensador radicalmente partidario de la “aristocrática” (?) dominación de los pocos sobre los muchos, y en este sentido su choque con el cristianismo y su prédica conformista y las otras religiones tuvo un carácter más emotivo y ético que científico. Clamaba  a favor del aplastamiento de los numerosos, pero aún débiles y plebeyos hombres y ciudadanos comunes, que implícitamente representaban ante sus ojos el avance paulatino de las conquistas de la clase trabajadora. Esto era una clara amenaza  al mundo que Nietzsche defendía con valentía y elocuencia. De ahí arrancaba también su indiscutible credo racista: LAS RAZAS DISTINGUIDAS  SON LAS QUE HAN DEJADO TRAS DE SI EL CONCEPTO DE “BARBARO” EN TODOS LOS RASTROS DE LOS SITIOS POR DONDE HAN PASADO; Y TODAVIA DE SUS CULTURAS MAS ALTAS TRASCIENDEN LA CONCIENCIA Y EL ORGULLO DE ELLO (LA GENEALOGIA DE LA MORAL).

La ética de este pensador es completamente amoral y auspicia todos los excesos y salvajismos en contra de los explotados y oprimidos. Por eso nunca se preocupó de los problemas concernientes a la lucha por la justicia y la democracia; antes, por el contrario, exaltó la injusticia brutalmente: LA EXPLOTACION NO ES PROPIA DE UNA SOCIEDAD CORROMPIDA O IMPERFECTA Y PRIMITIVA SINO QUE FORMA PARTE DE LA ESENCIA MISMA DE LO VIVO, COMO FUNCIÓN ORGANICA FUNDAMENTAL: ES UNA CONSECUENCIA DE LA VERDADERA VOLUNTAD DE PODER, QUE NO ES SINO LA VOLUNTAD DE VIDA (MAS ALLA DEL BIEN Y DEL MAL).

Siendo el fascismo, y sobre todo su variante más repulsiva, el nazismo, la más desesperada expresión política de la extrema derecha, no tiene nada de raro que uno y otro consideren entre sus ideólogos a Nietzsche, para quien lo egoísta, lo cruel  y lo inhumano no eran otra cosa que virtudes típicas y exclusivas pertenecientes a la ética amoral del superhombre, necesariamente malo y bárbaro:  EN EL CONCEPTO DEL HOMBRE BUENO SE ABRAZA EL PARTIDO DE TODO LO QUE HAY EN EL HOMBRE DE DEBIL, DE ENFERMIZO, DE FRACASADO…Y SE HACE UN IDEAL DE LA LUCHA CONTRA EL HOMBRE ORGULLOSO, POSITIVO Y EXCELENTE, SEGURO DE SU PORVENIR, AL QUE AHORA SE LLAMA EL HOMBRE MALO (ECCE HOMO).

Es indudable que en la época de la lucha contra el absolutismo medioeval y feudal que impedía el desarrollo de las fuerzas productivas y que asfixiaba  la libre expresión del pensamiento, la filosofía que fue producto de aquellas tensiones que anunciaban el nacimiento de una nueva formación económico-social, se unió a la ciencia para aproximarse a dar una imagen certera, objetiva y realista  del mundo. En torno a este espectro, la teoría del conocimiento recibió ricos aportes de Goethe, Hegel y Fuerbach, quienes  se esforzaron por encontrar explicaciones racionales respecto de los problemas de la naturaleza y la sociedad. Esa fue la época  de las revoluciones democráticas como la de 1789 y del consiguiente advenimiento al poder de la clase de los burgueses. En aquellos instantes, esta clase, por medio de sus más distinguidos ideólogos, se interesó en aplastar las supercherías dominantes, y concilió sus intereses técnico-industriales y políticos con los de la ciencia y la filosofía, ante los cuales se abrió una etapa de sustanciales progresos.

Fue entonces que nació la comprensión del cambio y transformación de la materia, cuya síntesis fue esbozada por dos ilustres sabios alemanes, Carlos Marx y Federico Engels, quienes heredaron, defendieron, desarrollaron y unificaron, de manera consecuente y rigurosa, los aspectos y vertientes más avanzados  de las conquistas intelectuales y los descubrimientos científicos de la intelectualidad –burguesa- de su tiempo, convirtiéndose en los primeros investigadores que conjugaron en un solo cuerpo gnoseológico –analítico y metodológico-, el materialismo y la dialéctica, que hasta ese momento habían permanecido creciendo de manera separada y dispersa en una serie de filósofos que, desde DIDEROT hasta HELVETIUS, pasando por FRANCIS BACON y DESCARTES, contribuyeron con sus respectivos aportes individuales a engrosar el caudal de conocimientos y datos que fueron reunidos y sistematizados por los dos mentados pensadores germanos, dando origen asi a una concepción del mundo objetiva y realista, a la que se sigue identificando con el nombre de marxismo (que, a nuestro modo de ver, no tiene nada que ver con la praxis política represiva, terrorista y totalitaria, plenamente social fascista, que se presentó en los mal llamados “países socialistas” –que, a nuestro juicio, solo han sido países regidos por el CAPITALISMO DE ESTADO-  cuya estructura se ha basado en la anti-marxista concepción leninista del partido-Estado), el cual, como queda dicho, no es otra cosa que la unión genial de los aspectos, atisbos y descubrimientos más consecuentemente materialistas –analizados con el método dialéctico, sin el cual no se puede entender el mundo contemporáneo ni en general la sociedad humana a través de la historia – de los más importants avances logrados por la cultura –burguesa- hasta aquel entonces. Por eso es que no asombra a nadie aquella afirmación Engelsiana referente a que “Sin Hegel –cumbre de la filosofía clásica alemana- no existiría el marxismo”: (La Guerra Campesina en Alemania).

Sin embargo, las necesidades posteriores, y los precoces aprietos a los que se vió abocada la sociedad liberal-burguesa del siglo XIX, promovieron un súbito estancamiento e inclusive un retroceso en las concepciones del mundo, que repentinamente detuvieron su marcha, comenzando a mostrarse más y más hurañas y escépticas respecto de la posibilidad del conocimiento sistemático y objetivo de la realidad social y natural concreta. Fue entonces cuando el pensamiento liberal-burgués renegó de si mismo, mostrándose incapaz de aceptar las conclusiones lógicas derivadas  de sus propios triunfos político-revolucionarios y de sus conquistas filosóficas, científicas y tecnológicas. Las teorías y tesis neocapitalistas retrocedieron horrorizadas, con los pelos de punta, al percatarse de qué tronco gnoseológico partían. Y este fue un explicable y comprensible momento táctico e histórico en el que para el naciente capital monopólico resultó mucho más conveniente olvidarse e ignorar la Ilustración y sus brillantes  escuelas y tesis, para entroncar postizamente con una rescatada, nueva y oscura metafísica idealista de cuyo seno nació la nueva teoría agnosticista, que fue adoptada de inmediato como el credo de ese sector intelectual pesimista y parasitario al que pertenecía Nietzsche.

Desde ese momento, el conocimiento certero y racional es reemplazado, por los filósofos liberales reaccionarios, convertidos en conservadores de Statu Quo, por el mito. Y es también cuando los irresolubles problemas sociales derivados de los antagónicos intereses de clases solo pueden encontrar solución hipotética en el más allá irracional de la utopía. Es el momento en el que la realidad objetiva –que existe independientemente de la conciencia-  es negada categóricamente por el agnosticismo, el machismo (Match) y su teoría de la inmanencia, y por Nietzsche, que declaraba que EL VERDADERO MUNDO HA SIDO SUPRIMIDO (el mundo real y concreto que se renunciaba a conocer y que ahora se interpretaba arbitrariamente).

Hábil y sutil la  maniobra filosófica nietzscheana, sobre todo si la consideramos en sus móviles ideológicos diversionistas que perseguía ávidamente en instantes en que el irracionalismo despuntaba como el mejor instrumento filosófico de la antidemocracia social y política que por la pluma del mismo Nietzsche manifestaba sin ambajes:  EL CRECIENTE ASCENSO DEL HOMBRE DEMOCRATICO, Y COMO RESULTADO, EL ENTONTECIMIENTO DE EUROPA Y EL EMPEQUEÑECIMIENTO DEL HOMBRE EUROPEO (vuelven imperativa: CLC) la necesidad  DE ROMPER CON EL PRINCIPIO INGLES DE LA REPRESENTACION POPULAR para reemplazarla por la representación de los grandes intereses del capital financiero monopolista, que fue el verdadero poder detrás del trono siniestro de Adolfo Hitler, el oscuro pero audaz pintor de brocha gorda que rerminó convirtiéndose (con Stalin) en el más grande genocida de todos los tiempos.

Citemos a Luckás, autor de ese memorable documento filosófico (sociología filosófica?) que es su magistral obra EL ASALTO A LA RAZÓN, quien le dedica a Nietzsche un pequeño capítulo de este libro de historia del desarrollo de la filosofía alemana, que también es la historia de cómo se incubó el nazi fascismo en las entrañas de esta sociedad, de cómo hubo una corriente filosófica que preparó el terreno del irracionalismo brutal en que el nazi-fascismo llegó al poder y desarrolló su ataque. Hubo filósofos que prepararon el camino para que esto ocurra. Uno de ellos, sin duda, fue Nietzsche, cuyo contenido filosófico reaccionario está envuelto en bellos y sugestivos aforismos, en embelesantes fórmulas retóricas, en metáforas que dificultan su definición como los primeros atisbos de lo que, hace pocas décadas, fue analizado, en un intenso filme del noruego Ingmar Bergman titulado “EL HUEVO DE LA SERPIENTE” en el que da su versión, su interpretación de cómo los nazis llegaron al poder representando los intereses del capital industrial-financiero monopólico.

“Schopenhauer y Kierkegard, al combatir la dialéctica idealista como la forma más alta de la concepción burguesa del progreso, no tenían más remedio que oponerse al automovimiento del ser, recurriendo frente a él a un ser místico, captado solamente por la intuición.
Nietzsche crea el modelo metodológico para la apología indirecta del capitalismo, y señala el camino para desarrollar, partiendo de una teoría del conocimiento radicalmente agnosticista, de una teoría del nihilismo extremo, el fascinante reino de los símbolos del mito imperialista, brillante en colorido. La parte “positiva” de los mitos nietzscheanos no es otra cosa que la movilización de todos los instintos decadentes y bárbaros que anidan en el hombre corrompido por el capitalismo, en el intento de salvar violentamente este paraiso del parasitismo; también en esto es la filosofía nietzscheana el mito imperialista de signo contrario al humanismo socialista. En Nietzsche, todo contenido brota del miedo a la desaparición de la propia clase. La agresividad del tono, la aparente actuación a la ofensiva en cada caso concreto solo alcanza a encubrir superficialmente esta estructura fundamental del pensamiento de Nietzsche. La apelación gnoseológica al irracionalismo, a la negación total de la cognoscibilidad del mundo, de toda razón, la apelación moral a todos los instintos bárbaros y bestiales del hombre, es la confesión de esta realidad.
Las dotes nada comunes de Nietzsche se revelan en el hecho de que, en los umbrales del período imperialista, fuese capaz de forjar este mito llamado a influir durante décadas. Su estislo aforístico se manifiesta, visto asi, como la forma adecuada de esta situación histórico social; la podredumbre, la vaciedad y la falacia interiores de todo el sistema en envuelven en estos andrajos de pensamientos brillantes, tornasolados, que niegan formalmente toda cohesión”.
NIETZSCHE: FUNDADOR DEL IRRACIONALISMO.
GEORG LUKÁCS: EL ASALTO A LA RAZON.

 

 

(1). Este artículo se publicó en Mayo de 1981, en una revista de lujo, editada en papel couché, a color, por la empresa FERTISA. (Fue la primera vez que mi fotografía apareció en una portada: 18 años después, en  1999, aparecería otra vez, en un número de la revista “Propuesta”, por una gentileza de su presidente el arq. Héctor Moreano). A la versión actual se le añadió la cita, necesaria y clarificadora, de  Lukács.

 

BIBLIOGRAFIA:

OBRAS DE FEDERICO NIETSCHE

GEORGES POLITZER:  principios elementales de Filosofía

MIRTA AGUIRRE.  El romanticismo: de Rousseau a Victor Hugo

GEORG LUKACS: El asalto a la razón

ROGER GARAUDY: Dios ha muerto

MAXIMO GORKY: Pensamientos inoportunos

MARX Y ENGELS:  La ideología alemana.

MANUEL AGUSTIN AGUIRRE:  La trayectoria del irracionalismo. Revista de la U. Católica N° 18. 1977.

(*)LA ILUSTRACIÓN:

Movimiento filosóofico y cultural europeo del siglo XVIII (siglo de las luces), llamado en alemán AUFKLARUNG (literalmene: ILUSTRACION). Nació de la ciencia positiva, de la filosofía racionalista del siglo XVII y del criticismo de Bayle; apareció en Inglaterra (Locke) y alcanzó su pleno desenvolvimiento en Francia (enciclopedistas). Su rasgo fundamental es la confianza en la razón y en la ciencia, fruto de aquella, para resolver los enigmas del universo y dominar las fuerzas naturales. Peconizó el despotismo ilustrado, fomentó la tolerancia, la filantropía y el cosmopolitismo; agotado el genio creador de la literatura adquiere un carácter preferentemente didáctico, por ello los géneros más cultivados serán la crítica y la prosa didáctica. Los autores más avanzadoss de este momento son: Montiesquiu, Voltaire, Rousseau; como obras fundamentales cabe citar la Enciclopedia y el Diccionario Filosófico.

ENCICLOPEDIA LEXIS 22.

 

FRASES DE FEDERICO NIETZSCHE:

“Mas vale que dejes correr tu demonio: también para ti hay un camino de grandeza.

Aprendimos a sonreir sin nubes, hacia abajo, con límpidos ojos, desde remotas lejanías, cuando ante nuestros pies pasan como llovizna vaporosa la violencia, el propósito y la culpa.

Y aunque os hayan malogrado grandes cosas, ¿sois por eso vosotros seres malogrados? Y si lo sois, lo, es, por eso, el hombre?pero si el hombre es un ser malogrado, ¡Sea! Adelante!Vosotros, hombres superiores, no sois  todos malogrados? ¡Animo, qué importa! Cuántas cosas son aún posibles!!

Volveré con este sol, con esta tierra, con esta águila, con esta serpiente, no a una nueva vida, ni a una vida mejor o semejante. Volveré eternamente a esta misma vida, idéntica en lo más grande y en lo máspequeño, para enseñar el eterno retorno de todas las cosas.

Voy a unirme a los creadores, a los que cosechan y celebran…Hacia mi fin marcho; sigo mi camino; saltaré por encima de los indecisos y los rezagados. Asi mi marcha será su perdición.

 Vas donde la mujer? Pues no olvides el látigo!.

Mi yo me ha enseñado un nuevo orgullo que yo enseño a los hombres: no ocultar la cabeza en la arena de las cosas celestes, más llevar libremente una cabeza terrena que crea el sentido de la tierra.

Una nueva voluntad predico a los hombres: querer el camino que los hombres han seguido ciegamente, darlo por bueno, y no apartarse de él furtivamente como lo hacen los enfermos y los moribundos…”

ASI HABLABA ZARATUSTRA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s